In marzo 14, 2018
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Foto: Reloj digital / Cortesía El Preiódico

Foto: Reloj digital / Cortesía El Preiódico

Barcelona – España, 14 de marzo de 2018 (Cortesía La Vanguardia).- De Portugal a Alemania, pasando por Grecia. Una disputa entre Kosovo y Serbia ha provocado un retraso de seis minutos en los relojes digitales de toda Europa.

La Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (ENTSO-E, por sus siglas en inglés), el lobby que aglutina a las eléctricas europeas, ha urgido a ambos países a resolver su disputa sobre la red eléctrica compartida, ya que está conectada a la red europea de alto voltaje.

Según ENTSO-E, debido a ello la red europea ha perdido 113 gigavatios por hora desde mediados de enero, al haber usado Kosovo más energía de la que produce. Serbia, que es responsable de equilibrar la red de Kosovo, ha fallado en ello, apunta el lobby de las gestoras del transporte de electricidad. No obstante, el único efecto que se ha notado ha sido el retraso en los relojes.

El problema local genera un efecto dominó en la red de 25 países que están en la red continental y ha afectado sobre todo a radio alarmas, relojes, y dispositivos similares.

“Desde que el sistema europeo está interconectado, cuando hay un desequilibro en algún lugar la frecuencia cae ligeramente”, asegura Claire Camus, una portavoz de ENTSO-E a la agencia Associated Press.

La desviación acabó después de que Kosovo tomara cartas en el asunto, pero se tardará un tiempo en volver a la normalidad apunta Susanne Nies, otra portavoz del lobby, a la agencia Reuters. Además, considera que el riesgo se mantiene. Sin embargo, el sistema de distribución de la energía garantiza las necesidades básicas, por lo que ENTSO-E asegura que no hay más riesgo que el retraso de los relojes.   

El lobby asegura en el comunicado que trabaja en una solución técnica que restablezca el funcionamiento normal del sistema en unas pocas semanas, pero ha solicitado a las autoridades europeas y a los gobiernos involucrados. “Hay que solucionarlo a nivel político y técnico”, apuntan.

La región de mayoría serbia del norte de Kosovo, leal a Belgrado, no paga al gobierno kosovar la energía que consume. En 2015 un acuerdo debía solventar la disputa, pero Serbia bloquea su implementación.

La compañía Serbia EMS culpa del problema a Kosovo, asegurando que en enero y febrero el país ha tomado energía del sistema europeo sin tenerla contratada. Kadri Kadriu, directivo del operador kosovar KOSTT, aseguró que la energía se derivó a la minoría serbia del norte del país y que los consumidores no pagan la energía creando un coste financiero considerable a la compañía.

Kosovo se separó de Serbia en 2008 y ambos estados quieren entrar en la Unión Europea, pero Bruselas urge a ambos países a normalizar sus relaciones para entrar al club comunitario.