El sector eléctrico se vistió de rosa frente al cáncer de mama
San Bernardino, Caracas.- Una atmósfera de profunda sensibilidad y empatía envolvió el auditorio del Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica (MPPEE) en San Bernardino. En el marco del mes de la sensibilización sobre el cáncer de mama, el Fondo Autoadministrado de Salud (FASMEE) se sumó voluntades para llevar a cabo la conferencia “Energía rosa, prevenir es vida”, un encuentro que trascendió lo institucional para tocar la fibra más humana de la clase trabajadora.
El auditorio, se transformó en un espacio de reflexión colectiva. Las estadísticas mundiales resonaron con fuerza. El cáncer de mama sigue siendo la enfermedad más diagnosticada y la principal causa de muerte en la población femenina global, con una estimación alarmante, pues 1 de cada 8 mujeres tiene este padecimiento a lo largo de su vida.
El encuentro no se centró en el miedo, sino en el poder de la detección temprana y la prevención como escudos fundamentales para salvar vidas.
Un testimonio de fe, resiliencia y cotidianidad
El momento más emotivo y vibrante de la actividad llegó con la voz de la Lucrecia Hernández, directora de Línea de la Oficina de Atención al Ciudadano del MPPEE. Más allá de su cargo, Hernández se plantó frente a sus compañeros como un testimonio vivo de fe, resiliencia y victoria.
Con una voz que combinaba la vulnerabilidad de quien ha mirado de frente a la enfermedad y la templanza de quien la ha vencido, Hernández recordó cómo inició su batalla hace aproximadamente año y medio.

“Mi historia comienza una vez cuando estaba en mi baño, duchándome y sentí algo en mi mama derecha, sentí unas molestias (…) Luego de esto me dirigí a una consulta con el ginecólogo y me indicó realizarme un eco mamario y una mamografía”, recordó Hernández.
A través de sus palabras, los asistentes pudieron dimensionar el duro tránsito por los ciclos de quimioterapia. En ese proceso, el entorno laboral se convirtió en una extensión de su hogar.
Hernández enfatizó que el respaldo incondicional de sus médicos, familiares, amigos y, de manera muy especial, de sus compañeros de trabajo, fueron el combustible diario para mantenerse en pie y salir victoriosa. Hoy, en remisión anual, su historia es un faro de optimismo.
Trabajar para sentirse viva
La gran lección de la jornada quedó plasmada en la actitud de Hernández ante la adversidad. Lejos de retirarse, descubrió en sus labores diarias un motor de bienestar y salud mental. “Para mí desde que comenzó el proceso he seguido trabajando, aquí estoy activa, me siento útil y los invito a tener la prevención en todo esto”, concluyó entre aplausos que llenaron el auditorio.
La conferencia “Energía rosa, prevenir es vida” no solo cumplió con el objetivo de informar sobre la importancia del autoexamen, la alimentación balanceada y la vida activa; logró encender una chispa de solidaridad y conciencia en el corazón del sector eléctrico, recordando a cada presente que la prevención, más que una campaña de octubre, es un compromiso diario con la vida.
Prensa MPPEE / Jeimy Avendaño
